Pocas personas fueron capaces de vaticinar el enorme peso que la tecnología jugaría en sus vidas diarias. Aquéllos que al inicio se resistían a unirse a la ola innovadora tecnológica, se vieron sacudidos por la vorágine de la tecnología llegando a sus puertas.

Algunos han considerado que esta realidad ha superado con creces la influencia que la revolución industrial tuvo sobre las sociedades del siglo XIX y sus consecuencias para las sociedades futuras. Y es que, más allá de que las nuevas tecnologías han afectado los procesos de producción, no hay ámbito de la vida cotidiana de una persona, en donde no esté presente la tecnología.

Y si hacemos un ejercicio de volver la mirada a lo que las sociedades consumían tecnológicamente hace una década, y lo comparamos con lo que actualmente consume, no es sino una minúscula parte de lo que será dentro de una década más.

A continuación, no hablaremos de una película de ciencia ficción, sino de lo que el futuro próximo le depara a la Sociedad 4.0.

No es ciencia ficción

  • Internet de las cosas. Ciertamente, uno de los grandes cambios que ha dado la sociedad apoyada en las nuevas tecnologías, tiene que ver con la forma de comunicarse entre las personas. Hoy en día, las distancias no son obstáculos para tener una excelente comunicación. Sin embargo, el futuro inmediato también permitirá la comunicación efectiva de las personas con las cosas.

Ejemplos como la refrigeradores que podrán comunicarse con el supermercado para reabastecer su contenido, no es una escena escrita para una película, es sólo parte de la realidad futura.

  • Impresiones 3D. Cuando pueda superarse el hecho de que aún las impresiones 3D para el uso de los consumidores finales sigue siendo costoso, lo que veremos en la realidad es que los comercios detallistas de productos tales como repuestos de automóviles, dejarán de existir. Los consumidores podrán determinar cuál es la pieza que necesitan e “imprimirla” o fabricarla ellos mismos.